En el mundo de la química, existen unos mágicos «camaleones de color» —los indicadores ácido-baseSon sustancias que reaccionan químicamente con soluciones ácidas o básicas mostrando diferentes colores. Mediante sus cambios de color, podemos diferenciar cualitativamente líquidos incoloros indistinguibles a simple vista (como el ácido clorhídrico diluido y el hidróxido de sodio), estableciendo un puente esencial entre la naturaleza microscópica y los fenómenos macroscópicos.
Reglas fundamentales de coloración
- Medio ácido: El ácido vuelve rojo el tornasol violeta, pero no altera el color de la fenolftaleína incolora (permanece incolora).
- Medio básico: La base vuelve azul el tornasol violeta y vuelve roja la fenolftaleína incolora.
- Sujeto del cambio: Quien cambia de color es el propio indicador, no el ácido ni la base. Como observó Boyle, fueron los pigmentos de los pétalos de violeta los que «se tiñeron» al reaccionar con el ácido clorhídrico.
Evidencia y lógica
En los experimentos se suele usar una placa de gotas para observar contrastes (como en la Fig. 10-2). Comparando vinagre blanco y jugo de manzana (ácidos) con agua de cal e hidróxido de sodio (básicos), podemos deducir la lógica científica del indicador como «detector de clasificación de sustancias».